
El sistema de climatización es uno de los activos más costosos y delicados de cualquier inmueble. En Bahía Finca Raíz, hemos identificado que el 80% de las fallas catastróficas en equipos de aire acondicionado podrían haberse evitado con una detección temprana. Aquí detallamos las 5 señales que exigen la intervención inmediata de un experto:
- Disminución del flujo de aire y enfriamiento lento: Si notas que las rejillas expulsan poco aire o que el termostato marca una temperatura que el equipo no alcanza a cumplir, es probable que los filtros estén rebosados o que el serpentín esté obstruido por polvo y sedimentos. Esto obliga al compresor a trabajar forzado.
- Ruidos mecánicos inusuales: Un equipo en buen estado debe emitir un zumbido constante y suave. Sonidos de metal contra metal, chirridos o vibraciones excesivas suelen indicar que el motor del ventilador o los rodamientos están llegando al final de su vida útil. Ignorar esto puede quemar el motor por completo.
- Humedad excesiva y goteos internos: El sistema de aire acondicionado no solo enfría, también deshumidifica. Si ves agua goteando por la consola interna o manchas de humedad en la pared, el canal de drenaje está obstruido. Esto no solo daña la pintura, sino que puede causar cortocircuitos eléctricos.
- Malos olores (Efecto “calcetín sucio”): La mezcla de condensación y polvo dentro de la unidad oscura crea el ambiente perfecto para el crecimiento de moho y hongos. Respirar este aire puede causar alergias y problemas respiratorios a los habitantes del inmueble.
- Ciclos de encendido y apagado frecuentes: Si el equipo se apaga y enciende cada pocos minutos sin estabilizar la temperatura, podría ser un fallo en el sensor de temperatura o una fuga de gas refrigerante.
Conclusión técnica: Un mantenimiento preventivo semestral no solo extiende la vida útil del equipo, sino que garantiza un aire limpio y un consumo energético eficiente.